Infraestructura, IA y soberanía de datos: el giro del cloud en 2025 y el escenario para 2026

Infraestructura, IA y soberanía de datos: el giro del cloud en 2025 y el escenario para 2026
Picture of José Miguel Guzmán

José Miguel Guzmán

Co-Founder Whitestack.

Durante 2025, el cloud computing dejó de ser sinónimo exclusivo de “nube pública” para dar paso a un ecosistema mucho más diverso y matizado. Más que una corrección de rumbo, el año consolidó una reconfiguración profunda del modelo, impulsada por nuevas exigencias tecnológicas (con la inteligencia artificial como principal catalizador), una revisión crítica de los costos y la necesidad estratégica de recuperar control sobre los datos.

El resultado fue una nueva edad dorada del datacenter, marcada por el resurgimiento de un modelo “on-prem” moderno y la consolidación de clouds privados diseñados con principios cloud-native.

- TABLA DE CONTENIDO

Inversiones récord y un datacenter que se reinventa

Las inversiones en infraestructura de datacenter durante 2025 alcanzaron niveles históricos. Los grandes hyperscalers continuaron expandiendo capacidad (ver Data centre boom sparks deals rush), pero con un cambio evidente de foco: infraestructura optimizada para cargas de IA, mayor densidad de cómputo y una arquitectura pensada desde el origen para workloads intensivos en GPU y aceleradores especializados.

En paralelo, las empresas —especialmente en sectores regulados como banca, telecomunicaciones, energía y sector público— retomaron inversiones en clouds privados, las que superaron los $100 mil millones de dólares, y según el reporte de Research and Markets va en línea a alcanzar $200 mil millones al 2030. Ya no se trata del on-prem tradicional, sino de plataformas cloud-like, automatizadas, basadas en software, y con APIs compatibles con los principales proveedores públicos. 

La tendencia de repatriación de cargas de trabajo se aceleró en 2025, impulsada por tres factores clave: previsibilidad de costos, soberanía de los datos y latencias más bajas para nuevos casos de uso.

.

IA, edge y 5G: los nuevos motores del cloud

La inteligencia artificial fue, sin duda, el gran catalizador del año. Modelos más grandes, inferencias más frecuentes y casos de uso en tiempo real forzaron a repensar dónde y cómo se ejecutan las cargas. Aquí es donde el edge computing, habilitado por el despliegue de redes 5G, comienza a ganar terreno.

Aplicaciones industriales, ciudades inteligentes, retail avanzado y analítica en tiempo real exigieron capacidad de cómputo distribuida, más cercana a la fuente de datos. Esto impulsó inversiones tanto en micro-datacenters como en nodos edge integrados a redes de telecomunicaciones, muchos de ellos operando bajo esquemas de cloud privado o soberano.

 

El surgimiento de los “Neo Clouds” para IA

2025 también fue el año en que comenzaron a consolidarse los llamados Neo Clouds: proveedores de infraestructura especializados en IA, diseñados específicamente para entrenamiento e inferencia de modelos. Estos actores, más ágiles que los hyperscalers tradicionales, apostaron por arquitecturas altamente optimizadas, clusters de GPU de última generación y modelos de consumo más transparentes.

Este fenómeno tuvo un impacto directo en el mercado, al romper el monopolio de facto de algunos proveedores y acelerar la innovación tanto en hardware como en modelos operativos.

 

Hardware: más cores, más actores y más eficiencia

En el plano tecnológico, la evolución del hardware fue determinante. Los procesadores incrementaron significativamente su core count, optimizando el rendimiento por watt y mejorando la eficiencia en cargas virtualizadas y contenerizadas. Al mismo tiempo, emergieron nuevos fabricantes de GPUs y aceleradores, ampliando la oferta y reduciendo la dependencia en pocos actores dominantes.

Esta diversificación no solo benefició la competencia, sino que también permitió mejoras sustanciales en eficiencia energética, un factor crítico en un contexto de datacenters cada vez más densos y con mayores exigencias de refrigeración.

Sostenibilidad: del discurso a la arquitectura

La sostenibilidad dejó de ser un atributo de marketing para convertirse en una variable de diseño. Durante 2025, vimos avances concretos en el uso de energías renovables, sistemas de enfriamiento líquido, reutilización de calor y optimización del consumo energético mediante software.

Curiosamente, muchos clouds privados bien diseñados demostraron ser más eficientes que ciertos despliegues públicos, al operar cargas predecibles, optimizadas y sin sobreaprovisionamiento estructural.

Kubernetes, el nuevo sistema operativo del cloud

En el plano del software, 2025 terminó de consolidar a Kubernetes como el estándar dominante para el desarrollo y operación de aplicaciones modernas. La adopción de modelos basados en contenedores alcanzó un punto de no retorno, tanto en cloud público como privado.

Kubernetes se posicionó como el verdadero “sistema operativo del cloud híbrido”, habilitando portabilidad, resiliencia y una estrategia multi-cloud real, algo cada vez más valorado por las organizaciones.

Mirando a 2026: crecimiento, soberanía y una oportunidad histórica para América Latina

Las proyecciones para 2026 son claras: el negocio del cloud seguirá creciendo, pero lo hará de manera más distribuida, más regional y más soberana (ver: La nube será más soberana, híbrida y predecible en 2026).

En América Latina, el aumento de la infraestructura digital será un factor clave. La construcción de nuevas redes de acceso, la expansión de 5G y la llegada de nuevos cables submarinos están reduciendo latencias y mejorando la conectividad internacional, creando las condiciones para un crecimiento sostenido del ecosistema cloud regional.

Gobiernos como catalizadores (y usuarios estratégicos)

Los gobiernos de la región jugarán un rol dual en 2026. Por un lado, como promotores de inversión, mediante incentivos fiscales, marcos regulatorios más claros y políticas de atracción de datacenters. Por otro lado, como usuarios estratégicos, adoptando modelos multi-cloud e híbridos para garantizar resiliencia operativa y soberanía de los datos.

Este enfoque podría impulsar más clouds soberanas, regionales y privadas, especialmente para servicios críticos.

Nuevos casos de uso y el ingreso de los “torreros” al juego activo

El despliegue acelerado de 5G abrirá la puerta a nuevos casos de uso en manufactura, agroindustria, minería, salud y logística. En este contexto, se espera que los proveedores de infraestructura pasiva (tradicionalmente enfocados en torres) comiencen a incursionar en elementos activos.

El edge cloud y la provisión de capacidad de cómputo distribuido aparecen como las grandes apuestas para 2026, transformando a estos actores en piezas clave del nuevo ecosistema digital latinoamericano (ver Edge Computing: The $261 Billion Frontier)

Conclusión

2025 marcó el año en que el cloud dejó de ser una abstracción remota y volvió a anclarse en la infraestructura física, en los datacenters y en la estrategia de cada organización. De cara a 2026, América Latina tiene una oportunidad única: construir un cloud más cercano, más eficiente y más alineado con sus realidades productivas y sociales. 

El desafío ya no es tecnológico; es estratégico.

Visita nuestro blog

Acerca de nosotros

Whitestack es una empresa líder en el despliegue productivo de soluciones basadas en tecnologías y código abierto, con un fuerte foco en la industria de telecomunicaciones. 

¡Contáctanos para conocer más!

Acerca de nosotros

Whitestack es una empresa líder en el despliegue productivo de soluciones basadas en tecnologías y código abierto, con un fuerte foco en la industria de telecomunicaciones. 

¡Contáctanos para conocer más!